El pasado sábado 16 de abril se celebró en la sala “La Riviera” de Madrid la cuarta edición presencial de la PreParty-ES. Después de Barcelona, Londres, Tel Aviv y Ámsterdam, Madrid se convertía en la capital europea donde todos los países europeos miraban. Desde la organización, lograron romper el récord en el número de países asistentes al conseguir 30 actuaciones (27 presenciales + 3 online). La mítica sala madrileña consiguió aglutinar a cerca de 2.000 personas.

Durante la mañana del sábado, los artistas que no habían ensayado el día anterior hicieron lo propio. La mayoría de ellos llegaban andando, como Stefan (Estonia), The Rasmus (Finlandia) o Malik Harris (Alemania). A las 12 de la mañana, diez horas antes del inicio del concierto, una decena de fans se agolpaban en las puertas de “La Riviera”, donde vieron pasar un constante trasiego de artistas. Las fotos se convertían en las protagonistas.

Algunos se reencontraban desde 2019, cuando se celebró la PreParty-ES. Otros, en cambio, se acercaban a caras conocidas que habían visto en anteriores PreParties. “¿Te acuerdas cuando las Sister (Alemania 2019) se hacían fotos con los fans mientras comían un snack? ¿O de los hombres que llevaban las bolsas de “El Corte Inglés” de Jonida Maliqi?”. Poco a poco, ese círculo de eurofans se iba abriendo más y más por la llegada de más gente.

Uno de los momentos que más pasión despertó fue la llegada de Cornelia Jakobs a la prueba de sonido. “Cornelia, Cornelia” gritaban algunos para hacerse una foto. Alguno de los organizadores nos avisó de que tenía prisa y que nos hiciéramos la foto cuando acabara la prueba de sonido. Todos aceptaron. Sam Ryder, que llegó en patinete eléctrico, nos pidió encarecidamente que nos tomáramos también fotografías después de la prueba de sonido.

A los pocos minutos, llegaron en una misma furgoneta Alvan & Ahez (Francia) y Jamala. Uno de los fans presentes desplegó entonces una bandera ucraniana, que Jamala no dudó en cogerla para hacerse una fotografía junto a los franceses. La ganadora ucraniana mostraba un semblante serio, como también ocurría con Kalush Orchestra, que parecían no estar cómodos en Madrid. Posiblemente, estarían pensando en su tierra, en su familia, en sus amigos que han dejado allí.

Los franceses Alvan & Ahez portando una bandera en las afueras de "La Riviera" junto a la última ganadora ucraniana del Festival de Eurovisión 2016, Jamala.
Jamala junto a Alvan & Ahez (Francia)

Allí no paraban de preguntarse quién sería el artista invitado a la PreParty-ES. “¿Será que haya ido a Eurovisión o que se haya presentado a alguna preselección? ¿Y si es para rememorar algún grupo? ¿La hermana de Blanca Paloma, la de “Navegando por la red, junto a sus compañeras?”. Se podían escuchar todo tipo de conspiraciones en el exterior de “La Riviera”. “¿Y si la sorpresa es Varry Brava?”, decía uno. “Pero si han cantado muchos del Benidorm Fest ayer. No creo.”, respondían casi de forma unánime.

Entonces vemos una caravana dirigirse hacia una de las puertas de la sala. “La sorpresa”, exclamaban unos. ¿Pero quiénes son? Los que estaban dentro del coche empezaron a saludar, pero nadie lograba reconocer quiénes eran. Al final, descubrimos que no eran famosos, ¿pero entonces por qué nos empezaron a saludar?

Una nueva furgoneta aparecía repentinamente en “La Riviera” a las 15:20. Ya no sabíamos que pensar. “Son Tanxugueiras”, exclamó una persona. Pero en vez de dirigirse a la puerta como el resto de artistas, pasaron a un garaje. Empezó a reinar entonces una sensación de desilusión. Cuando de repente se abren las puertas y aparecen Aída y Sabela. Una de las personas esperando que portaba un cartel de apoyo a Konstrakta (Serbia), empezó a hablar con ellas en gallego. Se mostraron al final muy cercanas y agradables.

Los últimos ensayos iban teniendo lugar: Ruth Lorenzo, la madrina y presentadora de la PreParty-ES, llegaba cerca de las 16:30 para ensayar su parte. A pesar de que los ensayos deberían haber terminado a las 17:00, la sorpresa, los Varry Brava, seguían ensayando a las 17:20. Las islandesas, por su parte, también llegaban en patinete eléctrico a “La Riviera”. Uno de esos patinetes fue el causante de un daño a Sam Ryder, que tuvo que ser trasladado a un hospital por una furgoneta. También Jamala viajaba en esa furgoneta.

Era hora de la alfombra morada. Se acercaban las 18:00, hora de inicio de la alfombra. Los periodistas empezaron a formar una fila en una de las puertas y se empezaron a colocar las pulseras que la organización les proporcionó ayer. Salían algunos guardias de seguridad a lo que les indicaron que dejaran pasar a todos aquellos con la pulsera en la muñeca y que apartaran momentáneamente a los que no la tenían.

Una vez dentro, una larga alfombra morada recorría de un extremo a otro la sala de la capital. Los organizadores nos confirmaron que podíamos colocarnos en cualquiera de los extremos de la alfombra. Allí uno a uno fueron pasando los artistas que cantaron en la Welcome Party en primer lugar y después los artistas que cantarían aquella noche sobre el escenario de “La Riviera”.

Algunos representantes se paraban con todos los medios de comunicación que se lo pedían, como Jéremie Makiese (Bélgica), mientras que otros iban seleccionando a determinados medios y ni siquiera eran capaces de saludarte. Fue una cosa minoritaria. Luego alguna artista se reía de forma cuestionable de los periodistas con la persona que le acompañaba antes y después de las entrevistas. No obstante, fue una cosa minoritaria y la gran mayoría de artistas recibió a los periodistas con los brazos abiertos y encantados.

Cuando acabó la alfombra morada, centenares de eurofans se amontonaban en las filas oportunas dependiendo del tipo de entrada que tenían. En las filas, se veían botellas de alcohol y vasos en las filas sin recoger, que a posteriori algunas personas que no eran barrenderos recogían y las metían en bolsas de plástico.

La sala estaba a reventar. Sonaba la música de los artistas del Benidorm Fest: Marta Sango animó desde la zona VIP a los eurofans con su “Sigues en mi mente” y las Tanxugueiras también hicieron lo propio. Cuando empezó a reproducirse el inicio de “Ay mamá” de Rigoberta Bandini, “La Riviera” entró en un estado de emoción y alegría que no paró hasta acabar la canción. La guinda del pastel antes del concierto estaría protagonizada por nuestra representante, que había sorprendido la pasada noche con una actuación que ni la propia organización se esperaba.

Raffaella Carrá abría la PreParty-ES con su alegato de volver al Festival de Eurovisión en 2008, sueño que se haría realidad tres años más tarde. Los Varry Brava hicieron acto de presencia y animaron a los eurofans como nadie podía haber abierto un concierto. Después de su “Raffaella”, que no dejó a nadie indiferente, una estelar Ruth Lorenzo daba la bienvenida a la PreParty-ES en castellano e inglés.

Uno tras otro fueron cantando. Especial mención a Noruega, que levantó a todo el pabellón con su “Give that wolf a banana”. El artista que más inadvertido pasó fue Marius Bear (Suiza) donde se escuchó un murmullo incesante durante su actuación. La mayor sorpresa vino de la mano de Nadir Rustamli, que sorprendió cantando extremadamente bien en directo, y que incluso para el ensayo la propia organización se sorprendió. Las actuaciones de The Rasmus, Tanxugueiras, Ronela Hajati y Cornelia Jakobs fueron igualmente aplaudidas por los eurofans, así como los ucranianos que cantaron su tema “Stefania”.

Por Gonzalo Ramírez Montalbán

Amante del Festival de Eurovisión desde 2009. Estudiante de Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid.