El pasado viernes 15 y sábado 16 de abril se pudo celebrar por fin en Madrid la sexta edición de la PreParty-Es (la cuarta presencial) tras dos años de parón por la pandemia. Madrid era así el foco al que Europa miraba en aquel Viernes y Sábado Santo. Casi 50 artistas se subieron encima del escenario de “La Riviera” en la capital madrileña durante ambos días: el viernes para representantes de años anteriores y participantes de preselecciones y el sábado para los verdaderos protagonistas de esta edición.

Como viene siendo tradición, los artistas realizan una prueba de sonido antes de su actuación, independientemente del día. El viernes se notaba poco ambiente a tan solo unas horas del concierto, aunque sí había un cierto trasiego de artistas. Desde YouTube, la web organizadora nos iba retransmitiendo en directo cómo iban las pruebas de sonido que se habían iniciado la mañana del viernes. Los artistas que no paraban de entrar y salir en furgonetas que los llevaban a la sala madrileña o al hotel, situado a unos pocos minutos andando del recinto. Algunos valientes incluso se atrevían con los famosos patinetes de la capital, como Sam Ryder, del Reino Unido, o las Systur, de Islandia.

El viernes a las 18:00 estábamos convocados la prensa en La Riviera. En esta ocasión, todo estaba bien señalizado: la puerta cero era solamente para los artistas, la puerta seis para la lista de invitados, la puerta cinco para las Family, la puerta cuatro para las entradas fan y para la prensa y la puerta tres para las entradas generales. Media hora de la hora citada, ya había una cola de personas esperando a la entrada de prensa. Entre ellos, TVE traía un gran equipo: no solo de televisión para el telediario, sino también de digital y redes sociales. Se veían varios equipos de periodistas del ente público hablando en la cola.

A los pocos minutos de las seis de la tarde, se abrieron las puertas. Uno a uno iban entrando los periodistas acreditados en el evento. Al final de un pasillo negro, un hombre detrás de una mesa que iba comprobando que estábamos verdaderamente acreditados en el evento, nos dieron una bolsa de gimnasio negra con un póster de la PreParty-ES dentro. Nos dimos cuenta de que algunos periodistas en verdad no sabían nada de inglés.

Dentro, “La Riviera” se había llenado de mesas con carteles que indicaban los artistas que posteriormente se encontrarían. Multitud de periodistas de medios internacionales y nacionales se agolpaban en lo que parecía un photocall donde iban pasando los distintos artistas de forma espontánea. La sala se iba llenando con el paso de los minutos.

Los artistas se paseaban de un lado a otro. En ese momento, reconoces a artistas que llevas escuchando unos meses. Pasa el rumano delante de ti. Tú le conoces pero él no sabe de ti. Entonces, le saludas tímidamente. Él te devuelve el saludo. Con eso, ya ha valido la pena haber sido acreditado como prensa.

De repente, se escuchó una voz, era Víctor Escudero, presentador de la Welcome Party y comentarista del Festival de Eurovisión junto a Julia Varela y Tony Aguilar. Daba la bienvenida a los medios de comunicaciones por asistir a la convocatoria. Tras unos minutos de introducción, empezó a dar paso a los diferentes artistas que habían acudido a la PreParty-ES.

Reddi (Dinamarca)
Sam Ryder (Reino Unido)
Subwoolfer (Noruega)

Comenzó con alguna complicación porque el primer país en orden alfabético era Albania, pero Ronela Hajati todavía no aparecía en la sala. Tuvieron que dar paso al siguiente país: Armenia. Los artistas bajaban unas escaleras situadas al fondo de la sala, recorrían todo el recinto y llegaban al photocall, que ocupaba todo el escenario de La Riviera.

Conforme pasaban los artistas, se iban amontonando unos tras otros en la parte derecha de la sala. Los participantes iban intercambiando impresiones, charlaban y comentaban cómo les estaba yendo en Madrid. Los letones tuvieron que liarla: el vocalista, Janis, empezó a saltar; los moldavos tocaron su canción con sus violines, uno de los lobos noruegos aparentó caerse. El grupo ucraniano recibió una fuerte ovación de los periodistas y artistas presentes. Al final procedieron a hacerse una foto conjunta entre todos los países.

Después de casi media hora de photocall, los periodistas pudimos empezar a hacer entrevistas. Una mesa sobresalía sobre el resto: la de los representantes noruegos que aglutinaba a multitud de periodistas. Otras mesas como los moldavos o el azerí necesitaba la ayuda de un traductor porque no dominaban bien el inglés. También aparecieron artistas del Benidorm Fest, como Blanca Paloma, que llevaba un vestido rojo que terminaba en una cola. De vez en cuando, se escuchaban gritos de los letones, que se emocionaban constantemente.

En general, todos los artistas se mostraban accesibles y simpáticos, sobre todo, el representante belga, Jérémie Makiese, y el abanderado alemán, Malik Harris. Como mucho, dio tiempo a grabar 5-6 entrevistas. Es cierto que algunas mesas se encontraba la mayor parte del tiempo vacías, como la de Suiza, Georgia o Islandia, pero en el resto hubo un trasiego importante de gente de aquí para allá entrevistando a los diferentes artistas del Festival.

Cuando acabaron las entrevistas, cerca de las 20:00, la organización procedió a desalojar la sala. Multitud de eurofans esperaban en las puertas para poder acceder al recinto para ver el primer concierto de la PreParty-ES. Poco a poco, La Riviera iba adquiriendo mucho más ambiente con el paso de las horas. Tan solo quedaba dos horas para que diese el pistoletazo de salida la PreParty-ES.

Por Gonzalo Ramírez Montalbán

Amante del Festival de Eurovisión desde 2009. Estudiante de Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid.